Impertinencias relacionadas con el pensamiento políticamente correcto de periodistas y políticos de las Islas Canarias



18 de noviembre de 2010

Comentario La Gaveta 18/11/2010

Que la crisis que atravesamos no haya conseguido abrir un debate serio y profundo sobre el modelo de administración que necesitamos es una demostración palmaria de la incapacidad de quienes nos gobiernan. Más allá de la anécdota de unos cuantos coches oficiales, lo cierto es que nadie se ha puesto en serio a pensar qué tipo y en qué cantidad necesitamos de la administración en Canarias. Da la sensación de que todo el mundo espera que sea una instancia de ámbito superior quien tome la decisión, de tal suerte que los Ayuntamientos no se dan por enterados, los Cabildos bastante hacen malgastando recursos y esfuerzos en contratar a conmilitones, el Gobierno de Canarias espera a que sea el Gobierno de Madrid y éste a que España pueda ser Grecia para que la Unión Europea ponga las condiciones para el rescate. Así está el patio y así de decepcionante resulta porque lo que nadie admite (salvo que se esté muy concernido y su puesto de trabajo dependa de ello) es que se pueda mantener un estado como éste, con un Gobierno en Madrid, 17 réplicas en cada comunidad autónoma, 7 cabildos y 88 Ayuntamientos. Más de 3 millones de trabajadores públicos pero 80 mil políticos que no acreditan nada que no sea vida partidaria y vivir del cuento. Nos gastamos en esas cosas más del 60% del gasto público total y éste supone casi la mitad de la riqueza nacional. Como para armar una revolución que no llegará porque hace tiempo que esos políticos descubrieron que lo mejor para su supervivencia es desarmar educativamente a los ciudadanos y consiguieron sustituir a Ortega y Gasset por Belén Esteban. ¡Todo eficacia!
Solo así se entiende que tampoco quieran retomar el asunto de las televisiones públicas, un agujero negro por el que se pagan favores y se nos cuelan los políticos también hasta en la hora de la comida. La Televisión Canaria nos cuesta al año 103 euros a cada canario y ya no es una de las más barata del estado, como si tal cosa fuese relevante y no que cada euro que nos arrebatan para dárselo al juguete de los políticos lo es en contra de nuestra voluntad y preferencias temporales. Pero 103 euros, en personas que apenas cobran 5000 euros al año es una monstruosidad que debería caer sobre las conciencias de estos dirigentes, si tal cosa tuviesen.
Así que puestos a no tocar su privilegios, ya han pedido que suban los impuestos y hasta Barragán considera que en 2012 se podría tocar y aumentar el IGIC. Y no, no debería ser ni con nuestra pasividad ni con nuestro dinero

18 de octubre de 2010

Comentario La Gaveta 18/10/2010

Cada vez resulta más evidente que si usted quiere ser considerado experto y que le inviten a pomposos debates en no menos celebrados escenarios, como el Foro Parlamento y sociedad, pagados con dinero público y organizado siempre por la misma empresa, entonces habrá de elaborar un no muy sofisticado argumento pero lleno de ciertos tópicos del gusto de la intelectualidad patria. Así, si el debate es sobre el 'presente y futuro del binomio territorio-población', empéñese en dibujar el más sombrío panorama, busque datos que le sirvan para la comparación y agrándelos todo lo que pueda. Disfrute de las caras de terror de su auditorio.

Algo así pudo ocurrir el otro día, cuando un experto autóctono -al que le vale la presidencia de una asociación canaria de derecho urbanístico para ser considerado tal- dijo que Canarias necesitaría un territorio diez veces mayor al actual si desea mantener el ritmo de crecimiento. Supera, con tal afirmación, las cifras que hace algunos años se daban por buenas (ellos), en el sentido de que solo serían entonces necesarias 5 Canarias y deja atrás, con mucho, la cifra de tres Españas que hace algunas semanas otro agorero había calculado como necesaria para conciliar el crecimiento con un uso adecuado de suelo, agua, energía y residuos. Los expertos salieron de allí y se fueron a sus casas confortables y a seguir impartiendo doctrina mientras disfrutan de cómodos puestos de trabajo, muchas más veces de las deseables, en la esfera de lo público con el prestigio intacto y la consideración de experto sin marchitar.

Ahora pongamos que ese chipiritifláutico foro decide invitar a alguien que no exprese lugares comunes y que plantee que no hay una sola evidencia científica que permita sostener que el crecimiento de las islas está amenazado por el consumo de recursos y que las causas que propiciarían tal cuestión estarían más relacionadas con las políticas públicas, por ejemplo, con un urbanismo diseñado para convertir en millonarios a políticos, concejales, familiares y empresarios afines, amén de para financiar a los partidos políticos. Que los residuos podrían tener una solución óptima y casi infitina si alguna vez alguien se tomara en serio estudiar cómo lo hacen países y espacios limitados con un enorme crecimiento -que es riqueza para sus ciudadanos- tales como Singapur o Hong Kong mientras que las energías son una castaña porque no hay una sola norma que sirva mientras se mantiene de facto a un único operador en el sector al que un alto cargo se le ocurrió calificar de monopolio natural. Esa es la historia y los demás no son más que biempagadas tenidas de las que nada bueno cabe esperar

14 de octubre de 2010

Comentario La Gaveta 14/10/2010

El gobierno no quiere más edificios elevados para uso residencial en Santa Cruz. Un organismo burocrático como la COTMAC considera que el nivel máximo de construcción y habitantes por hectárea ha de ser 400 vecinos y 12.000 metros cuadrados. Eso es en lo que han terminado convirtiendo al suelo y los legítimos derechos de propiedad, en una asfixiante maraña administrativa sometida a los caprichos de los políticos y funcionarios, pues no otra cosa es un Plan, un ejercicio de planificación donde unos sujetos toman decisiones que afectan derechos de terceros sin que ellos tengan que pagar nada sobre los posibles daños que causen.

En apoyo a esa pretensión, el consejero Domingo Berriel se ha permitido la frivolidad de considerar que ciertas zonas de Santa Cruz tienen una densidad de población asiática. ¿Qué habrá querido decir? Quizás ha pretendido hacer una gracieta considerando que somos como Hong Kong pero mejor lo descartamos pues las rentas y calidad pública del antiguo protectatorado británico nada tiene que ver con las nuestras. O quizás quiso decir Singapur, donde vive una de las sociedades más dinámicas y prósperas del planeta, lo que invalida la comparación. Es posible que quisiera decir Sao Paulo, por ejemplo, donde un urbanismo de concentración, unos políticos incapaces cuando no corruptos y una gran bolsa de pobreza hace más viable la comparación. Yo sé que la populosa ciudad brasileña no es asiática pero no lo tengo tan claro en el caso de los políticos que asuelan Canarias.

Vale ya de asustar con modelos donde las sociedades prosperan y sus individuos deciden vivir como mejor les place valorando las ventajas e inconvenientes que eso les comporta sin pararse a pensar si sus dirigentes consideran que son muchos, equivocados e idiotas. Parece más lógico que quien no desee vivir en las urbes se traslade a zonas donde sí puedan disfrutar de jardines, vistas o mar pero también debería ser lógico que el mercado, y no los burócratas, decidiera si caben o no más torres en Santa Cruz. A decir verdad, cuando han tenido posibilidad de manifestarse han agotado las promociones casi sobre plano por más que fuesen otros tiempos. Mejor estarían los políticos callados y permitir que los ciudadanos y los promotores sean los que intenten casar oferta con demanda. Por cierto, y en esa lógica intervencionista, ¿en una isla no sería más lógico crecer en altura para consumir menos territorio o ganarlo con más espacios públicos?

7 de octubre de 2010

Comentario La Gaveta 07/10/2010

Han tenido reflejos tanto el Cabildo Insular de Tenerife como el Gobierno de Canarias para exigir al Ministerio de Asuntos Exteriores que se tome en serio la expropiación de Agroisleña, llevada a cabo por el Gobierno de Hugo Chávez. Resulta menos meritorio si se tiene en cuenta que sus posibilidades de acción están muy limitadas salvo para instar la acción de otra institución, por más que el Ministerio de Moratinos haya sido siempre muy comprensivo con la deriva totalitaria del gobierno venezolano.

Las explicaciones televisadas del mandatario han sido muy llamativas pues justifica la intervención de la empresa al considerarla parte de un oligopolio de intermediarios especulativos que provocan un alza en el precio de los alimentos, eficaz falacia económica que enseguida encuentra seguidores, incluso en esta tierra tan llena de zafios intelectuales que compran cualquier mercancía averiada y discursos que se compadecen poco con la realidad y la experiencia. Alguna ya han tenido en la propia Venezuela, donde el control y fijación de precios de productos -burocráticamente considerados básicos- tuvieron su consecuencia habitual: desasbastecimiento en los lineales de los supermercados.

Por otro lado, esperar que los legítimos propietarios de Agroisleña recuperen su propiedad es complicado porque no hay muchos antecedentes de vuelta atrás por parte el El Gorila Rojo pero mucho menos si tal cosa depende de la acción exterior del Gobierno de ZP, incapaz siquiera de pedir una disculpa diplomática cuando el embajador de Venezuela en España, un tal Juan Ramón Serrat se ha atrevido a decir que las confesiones de dos etarras en el sentido de haber recibido instrucción terrorista en aquel país pudieron haberse tomado bajo tortura por parte de la Guardia Civil. Así es de dócil el Gabinete de ZP con Chávez y así defiende el interés legítimo de los españoles en el exterior. Nunca pensé que pudiese decir algo así, pero para esto, casi mejor sería ser francés.

30 de septiembre de 2010

Comentario La Gaveta 30/09/2010

Leo con asombro un titular de periódico local ‘Tenerife insta al sector turístico a frenar la bajada de precios’. No sé quien es Tenerife ni, si se refieren a la isla, sabía que ésta pueda tener un comportamiento animado hasta el punto de hacer manifestaciones de ese tipo. Es posible que trataran de explicar que es el Cabildo quien lo hace pero no resulta muy conveniente confundir la parte con el todo.

Es cierto que el peso del Cabildo ha ido incrementándose en la isla como consecuencia de su cada vez mayor intromisión en todos los órdenes de la vida de los tinerfeños pero eso no justifica titular tan descuidado por más que ya no quede casi parte y el cabildo lo sea todo.

Pero el resto del titular no desmerece porque pudiera ser el cabildo quien le ha pedido a los empresarios turísticos que no bajen los precios ni los servicios. Curiosa afirmación. Si alguna vez tuviesen la tentación de pensar un poquito sobre el particular se llevarían una enorme sorpresa. Porque un empresario fija el precio de su establecimiento de acuerdo con una serie de variables que él conoce y que, obviamente, un político no. El estado ideal de aquel empresario hotelero es cobrar un precio elevado, mantener una ocupación alta y no tener que salir a pelear demasiado al mercado ni invertir en exceso en promoción, aprovechándose de su buen nombre para imponer los precios que quiere. El problema es que no son momentos ideales para nadie, siendo cierto que los turistas no quieren venir y cuando aceptan, es a precios irrisorios en comparación con los que se tenían antes de que empezara la crisis. Se mantienen elevados los de algunos establecimientos de mucho lujo -son más las excepciones que la regla-, que han sabido mantener atractiva su oferta sin tocar en exceso el precio, pero han desaparecido aquellos turistas que no se paraban a mirar en exceso lo que pagaban pues buscaban solo un lugar civilizado a una distancia no muy elevada de la Europa fría y central.

Por eso no se entiende como el consejero insiste en el tema de precios y ocupación cuando en el mismo acto señala que hemos recibido un 3% más de turistas en el pasado mes de agosto. Esto lo dio por bueno, aunque señalara que era mejorable. Los precios se han desplomado y hoteles de cuatro y cinco estrellas han estado dando alojamiento y desayuno por debajo de los 50 euros. Con esos precios, son los hoteleros y no los políticos quienes deben decidir si obtienen rentabilidades y si les resultan suficientes para mantener abiertos sus establecimientos porque todo lo demás suena a rancio intervencionismo en un sector que hace ya mucho tiempo se tenía que haber quitado la presencia política de encima, porque como muy bien se dijo en cierta ocasión, si el desierto fuese público, hace tiempo que no tendría arena.

Mientras, que Tenerife o sus dirigentes insulares piensen lo que quieran e inste lo que deseen pero sería bueno que alguna vez se dedicarán a hacer su trabajo con la misma dedicación y entusiasmo que le reclaman a los demás. Seguramente a todos nos irían un poco mejor las cosas.

27 de septiembre de 2010

Comentario La Gaveta 27/09/2010

12 de 88: Tampoco son tantos. 12 Alcaldes sobre 88 Ayuntamientos que en las Islas hay, han pasado más de 25 años al frente de sus consistorios y la Federación que los agrupa decidió brindarles reconocimiento en la sala pequeña del Auditorio de Tenerife, que apenas cubrió la mitad del aforo. Soria, José Manuel, puso algo de sentido común al reclamar en tan pertinente lugar que un político no debería superar los 8 años en el mismo cargo pero tan jugosa declaración apenas si fue recogida por los medios más centrados en hacerse eco de las primeras palabras del alcalde de la Villa de la Orotava, Isaac Valencia: ‘se agradece el detalle’.

Es probable que los próximos alcaldes que alcancen las bodas de plata en el puesto tendrán su reconocimiento y volverá algún vicepresidente taciturno a intentar abrir un debate en el que nadie quiere participar y así resulta muy complicado cambiar nada. 25 Años... son los mismos que tienen ya algunos egresados universitarios de esos municipios que solo han conocido a un alcalde, del mismo modo que en tiempos solo podíamos aspirar a ser coetáneos del generalísimo. Se dirá, con razón, que ahora es cosa de la democracia, pero la única originalidad que tiene este sistema político ya fue expresada por Karl Popper: cambiar de dirigente sin tener que recurrir a las armas. Son la expresión, empero, de la voluntad popular pero sin limitaciones a su poder por lo que vemos y sabemos qué tipo de comportamientos tienen en sus pueblos, con unos modos de caudillo que dejarían en pañales a Franco. Por cierto, el dictador se tomó muy en serio sus 25 años al frente del estado y lanzó una campaña propagandística sin precedentes entonces sobre los 25 años de paz.

Valencia dijo que no eran dioses, manifestación muy oportuna porque sus comportamientos, en ocasiones, nos han hecho dudar. No perdió la oportunidad de recordar los grandes sacrificios que han tenido que hacer durante todos estos años, dejando a un lado su vida familiar para poner en el centro de su acción vital a los ciudadanos convertidos, contra su voluntad, en la nueva familia por la que habrían de desvivirse. Toda una proclamación de principios, dicha por quienes han vivido con solvencia en los últimos años gracias a esos artefactos de poder y coacción, de venganza y sectarismo en los que han devenido los ayuntamientos. Ahora necesitan premios, distinciones y reconocimientos, justo cuando la situación económica es la que es, como consecuencia parcial, de las locuras cometidas por esas fábricas de contratación familiar o partidaria en la que han convertido a cada una de sus corporaciones.

Por favor, que alguien nos enseñe el camino de salida

23 de septiembre de 2010

Comentario La Gaveta 23/09/2010

Los periódicos Público y La Razón han hecho de los anuncios de contactos en el resto de la prensa escrita una particular batalla que, de momento, han ganado por mor de unos diputados que se ve no tienen muchas cosas de las que preocuparse. Ambos diarios, de lectores con votos distintos pero ideológicamente similares y que podríamos encasillar en lo que Hayek llamó 'socialistas de todos los partidos', se oponían a publicar ese tipo de anuncio aunque no contentos con ello, han presionado todo lo posible para conseguir que los políticos regulasen sobre el particular. Y éstos ya han anunciado que darán un tiempo para que los diarios los retiren en virtud de una autoregulación que no parece tal ya que, caso contrario, dejarán de recibir esas mismas empresas publicidad institucional, una tarta a repartir de más de 193 millones de euros. ¡Notable! Te dan una directriz, indicando las consecuencias de su incumplimiento y a eso lo llaman autoregulación por más que parezca la representación de la celebérrima escena de la película El Padrino y aquella oferta que no se podría rechazar.


La España biempensante y durmiente, aplaudió. Sin embargo, nadie parece reparar en lo sustantivo del asunto, donde unos políticos trazan un objetivo en apariencia inobjetable, introducen una ley y votan en el parlamento como si tal cosa les fuera de su incumbencia y no de lectores y empresas periodísticas que nada puedan hacer ante una nueva demostración de expansión ilimitada del poder y de amenazas nada veladas. Si hay lectores afligidos o molestos por la visión de esos anuncios, su oferta de diarios sin ese tipo de publicidad ha aumentado en los últimos tiempos, no solo con los ya citados, sino con La Gaceta o el gratuito 20 minutos, sin necesidad de que vengan unos políticos salvadores de moral ajena.


Porque lo que aquí está en juego es la libertad pero también los costes de la coacción, así como las consecuencias no visibles que podrán derivarse ya que

la desaparición de los anuncios no garantiza que pase lo mismo con la prostitución, del mismo modo que la prohibición de las drogas no acaba con el consumo de

estas sustancias ni las medidas de control del fraude fiscal impide la existencia de un amplio porcentaje movido en economía sumergida. Ya se sabe que esta es la lógica del poder político, últimamente muy empeñado en convertirse en tutor de todos y cada uno de los ciudadanos de este país.

22 de septiembre de 2010

Comentario La Gaveta 22/09/2010

Han vuelto a las andadas. Los políticos que se han reunido en Nueva York, en la sede de Naciones Unidas, lo han vuelto a hacer. Braman contra el mundo avanzado porque en el orbe siguen habiendo muchos pobres, mientras nos presentan datos muy singulares. Dicen: ‘con la mitad de lo que gastamos en chucherías en los países civilizados,el hambre desaparecía en los del Tercer Mundo’.Vuelve el juego de la suma cero, una de esas falacias económicas que más éxito han tenido y que casa tan mal con la realidad pero bien con la demagogia desatada de los políticos. Porque hay que ser muy políticopara creer que las hambrunas en África se dan porque nosotros comemos unos ositos de Haribo, o que por cada chupete Kojak que compramos un niño abandona desnutrido este mundo. Hay que ser muy cenutrio para admitir que estas cosas puedan pasar por ciertas mientras debaten sobre cómo evitarlas sujetos tales como Chávez, Mugabe y demás, responsables ellos y no las golosinas,de las penurias de sus pueblos. ¿Es más o menos quelas chuches los que dedicamos a Ayuda al Desarrollo y que cada año terminan en los bolsillos de todos esos cleptócratas que en el mundo hay? Preso de la altivez que le caracteriza, allá fue Rodríguez Zapatero a proponer el bálsamo de Fierabrás con la tasa a las transacciones financieras que deberían pagar los bancos y terminaremos abonando los usuarios. Con el dinero recaudado, dicen, se ayudaría a los países con necesidades aunque quizás querrán decir que son sus gobernantes los beneficados, en esa humillante demostración de una verdad enunciada en su día por Lord Peter Bauer: ‘el dinero de los pobres de los países ricos que termina en el bolsillo de los ricos de los países pobres’.El problema de esa tasa, conocida por el nombre de quien la ideó en 1971, James Tobin, es que estaba pensada para capitales especulativos y no es tan sencillo distinguir aquellos que lo son de los que son productivos. Problemático era y es saber qué importe tendrá ese nuevo impuesto para que satisfaga a tanto tragaldaba pendiente. Problemático sería decidir quien lo tiene que gestionar y si debemos admitir que lo hagan organizaciones tan seriamente cuestionadas el Banco Mundial o el Fondo Monetario Internacional. Tal es y era su complejidad, que el propio James Tobin renunció a ella y pidió antes de fallecer que no usaran esa idea en su nombre, algo que, evidentemente no consiguió. Y es que, hasta en el Parlamento de las Islas Canarias se debatió una propuesta para su implantación internacional, lo que no quita para que el inmensa mayoría de la cámara no sepa que es la Tasa Tobin, como pudimos comprobar en éste programa el año pasado. Más de lo mismo.